Entré al Fin de Semana (FDS) siendo el malo de la película, el anti-encuentrista, entré buscando estar completamente solo conmigo mismo y descansar de la rutina que me estaba matando y del diálogo familiar desgastado.

El FDS lo viví muy fuerte, hubo momentos en los que no entendía para qué había entrado, pero esos fueron los momentos más ricos y provechosos del mismo.

Pude cargar mis fuerzas y verme mas claro para vivir más tranquilo la rutina que me molestaba, salí renovado y con ganas de comerme el mundo, pero luego aclaré un poco mi cabeza y ataqué las cosas más importantes, las que me estaban jodiendo más fuerte.

Pude encontrarme conmigo mismo y con Dios que lo tenía medio olvidado, ayudó también en la relación con mis padres, me sirvió para aceptar y entender lo que mis viejos hacían en EM, gracias a esto renové el diálogo con mi familia.

Gracias...

Fernando Carassai (il nono del UNO)

Encuentrito N° 1 - Región Capital